jueves, 31 de enero de 2013

Pequeños placeres del paladar

 
 
Estos son los pequeños placeres de la vida que por disfrutarlos en un día normal, sin motivo especial, aún saben mejor.
 
La cerveza estaba de oferta en un supermercado y nos llevamos todas las que quedaban. Como es muy suavecita es un acompañamiento perfecto para el sushi, o mejor dicho, maki sushi. Qué cena más rica!


viernes, 25 de enero de 2013

Día 6 París (I)

Hoy el recorrido no ha sido muy turístico y aún así París nos ha sorprendido en cada esquina con sitios preciosos para ver.
 
Cogemos el metro con destino Place d'Italie para comprar en la Fnac las entradas al Museo de Louvre. Llevan un recargo de 1,5€ cada una, pero merece la pena pagarlos para evitar hacer fila a la entrada y más con el frío y posible lluvia. De allí vamos caminando hasta Plaza Monge con la intención de visitar el Museo de Marie Curie y la Gran Mezquita de París. En su búsqueda nos adentramos en la zona de la calle Mouffetard, toda una sopresa. Qué paseo tan bonito, con un mercadillo donde venden productos frescos, sus cafés...es una calle muy antigua, con restos de la época romana. Lástima no haber sabido antes de Arènes de Lutèces. Debimos pasar cerca, pero no nos dimos cuenta.
Me gustan mucho los mercadillos de París, y los pequeños comercios especializados donde puedes comprar quesos, carne, pasteles! echo de menos esa posibilidad en nuestra ciudad.

El Museo de Marie Curie se encuentra en la calle Pierre y Marie Curie, junto a calles de otros científicos como Gay-Lussac, Laplace,... El Museo no abría hasta las 13h, por lo que decidimos visitar la Gran Mezquita.

 
De camino fuimos a parar al Pantheon de París junto a la iglesia de Saint-Étienne-du-Mont y la biblioteca de Santa Genoveva.

Pantheon
 
La iglesia de Saint-Étienne me pareció realmente bonita, sobre todo el jubé y otra agradable sorpresa fue encontrar allí la tumba de Blaise Pascal. Este podría ser el recorrido en honor a los científicos, aunque aún quedaba mucho por ver.
Iglesia de Saint-Étienne-du-Mont

Por fin encontramos la Gran Mezquita. En la entrada ponía un cartel en francés en el que decía que no se podía visitar los viernes. Como era jueves, seguimos la indicaciones de la visita hasta llegar a la zona de oración donde no se podía entrar. Nos quedamos fuera en el patio y aquí fue cuando llegó un malhumorado señor para despacharnos (literalmente) porque no se podía visitar la mezquita. Estaba realmente molesto, cosa que no entendimos porque no estábamos molestando a nadie y en ningún cartel se prohibía la entrada. Nosotros también estábamos enfadados porque siempre que visitamos un sitio de culto lo hacemos con todo el respeto y ni en Túnez ni  en Estambul tuvimos ningún problema. Eso sí, nos pareció muy bonita, con un patio y jardines preciosos. También cuenta en el exterior con un restaurante y un hamman.


 
Antes de ir a comer dimos un paseo por el Jardin des Plantes, un poco deslucido por el frío invierno aunque con un recorrido muy agradable para los corredores.

Comimos en la calle Mouffetard por 9 euritos un menú (esta vez gastronomía francesa) bastante bueno y de aquí al Museo Marie Curie!! siempre tuve admiración por esta mujer, pero después de leer su biografía escrita por su hija aún se incrementó más. Y estar allí junto al hangar donde trabajó tan duro me hizo muchísima ilusión.
Junto al Museo se encuentra el Instituto del Radio y el Hospital Marie Curie.


Museo Marie Curie

Laboratorio de Marie Curie

 
Finalizada nuestra visita al museo vimos la Sorbona y la zona universitaria de París. Me acordé de una de mis alumnas que quiere estudiar en París.  No me extraña!
 
Estatua de Guillaume Budé en el patio del College de France

La Sorbonne

Enfrente de la Sorbonne vimos esta estatua con su zapatito limpio que no dudé en tocar. Un hombre me preguntó medio en español por qué la tocaba y le dije que no sabía, pero por si acaso. Después descubrí que se trata de la estatua de Michel de Montaigne cuyo zapato tocan los estudiantes para que le dé suerte en los exámenes.
 
 
 
Y de aquí nos dirigimos al comienzo de nuestra ruta por las galerías y pasajes de París, pero eso lo contaré otro día. 
 

miércoles, 9 de enero de 2013

Día 6 París (preludio y reflexión)

De vuelta en casa tengo el recorrido del viaje sin finalizar, pero espero completarlo en estos días, porque mi memoria cada día es más fugaz y si dejo escritas algunas pistas los recuerdos del viaje serán más fáciles de enlazar.
 
A menudo me viene a la memoria la explicación de una profesora que nos contaba metafóricamente cómo funcionaba el cerebro y cómo debíamos trabajar para que los conocimientos adquiridos se quedasen grabados.
 
Nuestro cerebro es como un desierto con arena, para que lo que estudiemos (entiéndase cualquier otro recuerdo) perdure, debemos hacer un surco, porque si el surco es pequeño, con el viento desaparecerá.
 
Pero también es cierto (y esto lo añado yo) que con los años cada vez tenemos más surcos (aunque sea con recuerdos que preferiríamos no tener, pero están ahí) por lo que también cuesta más registrar nuevos datos y por eso son más fáciles de olvidar si no te impresionan de verdad. Por "suerte" soy bastante impresionable.
 
Al menos puedo recordar aquello de "oración es una unidad lingüística dotada de significación con sentido completo que no pertenece a otra unidad lingüística mayor". Debí de hacer mucho surco para recordarlo.
 
Aquí comienza la ruta del día 6 que seguiré contando otro día.
 
 
Y éste es el resumen de la ruta:
 

viernes, 4 de enero de 2013

Día 5 París

Hoy hemos comenzado pronto el día. Tras nuestro habitual desayuno y café en nuestros amigos del Café Dupont hemos cogido el metro para ir directamente al museo de l'Orangerie. Éste es un museo pequeño comparado con el d'Orsay y más aún con Louvre, pero ha sido también una visita agradable y con el pase combinado D'Orangerie+d'Orsay te evitas hacer fila en el segundo.



El precio es de 16€ (recién subida la tarifa por año nuevo) y abren a las 9h por lo que ganas un poco de tiempo
con respecto a d'Orsay que abren a las 9:30h. Nosotros hemos llegado a las 08:45h y a excepción de otra persona éramos los únicos occidentales. Todos los demás eran japonesicos que hacían fila pacientemente. Ya pensamos como ellos!

En este museo se exponen los Nenúfares de Monet y de otros impresionistas como Monet, Rousseau, Cézanne, algún Picasso, Matisse...

De aquí hemos ido al museo d'Orsay que está a unos 500m. Había bastante fila pero gracias a nuestro pase preferente hemos entrado enseguida.


Nos ha gustado muchísimo el museo, tanto por su arquitectura como por las  exposiciones de Art Nouveau e Impresionismo  que alberga. Vaya por delante mi ignorancia en arte, ha sido una sorpresa encontrar cuadros que tienen un significado para mí como los de Gauguin, Seurat y Renoir, a pesar de que no está mi preferido Dance at Bougival.



A la salida del museo hemos cogido el metro hasta el barrio de Belleville donde iba a comenzar nuestra ruta de un París multirracial.  Comenzados saboreando un riquísimo Pho en un restaurante vietnamita. Tenía ganas de probar este plato y qué mejor opción que en París donde puedes deleitarte con mil sabores del mundo. La dueña muy simpática, se ha soprendido de que hayamos acabado el plato.


Hemos visto la casa natal de Édith Piaf y el parque de Belleville, que ofrece unas bonitas vistas de París. Está más alto  que Montmatre. De allí, siguiendo la ruta de la guía y salvando algunos fallos que indicaba (una vez decepción más de esta guía) hemos visto en poco más de 500m una iglesia, una mezquita y una sinagoga.



Ha sido un itinerario muy entretenido y sorprendente por la variedad de ambientes culturales que nos íbamos encontrando. Árabes, africanos, afrocaribeños, algunos orientales y en cada zona con sus comercios, restaurantes y costumbres típicas. Esta ruta  me ha quitado el mal sabor de boca nuestra frustrada visita al barrio hindú. Hemos visto también el pasagge Brady que se le conoce como el pasaje indio.




Felices,  contentos y agotados nos hemos vuelto a casa, que siendo hora punta hemos tenido que retrasar un poco porque el metro iba a tope.

miércoles, 2 de enero de 2013

Día 4 en París

Hoy no hemos madrugado mucho. Ayer nos echamos más tarde y estábamos bastante cansados. Además hoy día 1 de enero están todos los museos cerrados así que lo tomamos con más tranquilidad.

Para nuestra sorpresa degustamos un requísimo cortado por 0,99€. París puede ser caro, pero con algunos trucos te puedes ahorrar un dinero como tomar el café en barra (en mesa y en terreza el precio se puede triplicar e incluso llegar a costar 5€)  y beber carrafe d'eau. Esta opción es de agradecer y así salen las comidas bastante asequibles como ocurría en Japón.

Por la mañana hemos ido al cementerio de Pere Lachaise y el metro todavía era gratis. Aunque después hemos comprado 10 tickets y al ser 1 de enero habían subido de precio, de 12,70€ a 13,30€.

En el cementerio hemos visitado las tumbas de Jim Morrison, Edith Piaf, Molière, La Fontaine, Gay Lussac entre otros. Había muchos más conocidos pero hemos tenido que acortar. También hemos visto esta curiosa tumba de Víctor Noir, que nos ha llamado la atención por la zona más desgastada. Después nos hemos enterado del por qué.



De allí queríamos visitar el barrio hindú pero íbamos sin ninguna otra referencia que la parada de metro de Porte de la Chapelle. Hemos llegado allí un poco desorientados y quizás por las horas (era tarde y no habíamos comido), o por que era 1 de enero no hemos encontrado movimiento por allí. Sólo muchos coches y muchos jóvenes haciendo autostop para volver a casa. Así que nos hemos vuelto por donde hemos venido para ir a  comer al barrio latino.

Hemos tomado un sabroso menú por 12€ en un restaurante muy coqueto y por fin he probado la sopa de cebolla gratinada. Estaba deliciosa.



Hoy sí hemos podido entrar en Notre Dame...


...y después recorrer la zona entre las islas ya que Santa Chapelle también estaba cerrada.

Hemos visto la curiosa Torre de Santiago, que es lo único que queda de la iglesia del mismo nombre y que fue punto de reunión de los peregrinos del Camino de Santiago y donde decía el letrero,sirvió de inspiración a Pascal en sus experimentos.




martes, 1 de enero de 2013

Nochevieja en París

Lo primero que hemos hecho hoy por la mañana ha sido ir a comprar la cena de Nochevieja.

Hoy nuestro plan ha comenzado con la visita al distrito 4 de París, Le Marais. Hemos iniciado la ruta en la plaza de la Bastilla y de allí a la plaza de les Vosges. Allí se encuentra la casa de Víctor Hugo.

Plaza de Les Vosges.

Le Marais es un barrio judío con su calle principal en Rue de Rosiers. En esta zona se puede degustar muy buenos falafel, aunque no fue nuestro caso. Actualmente también es un barrio gay. Es la zona donde hemos visto a los chicos más elegantes de París, hasta el momento claro. Y también hay muchísimas tiendas muy chic. Es el lugar perfecto para los amantes de la moda.


Este barrio me ha parecido muy bonito con edificios muy bien cuidados y muchos hoteles que son residencias privadas. También hemos visto varias galerías de arte entre sus pasajes. Es muy bonito el pasaje St. Paul que lleva hasta la iglesia de San Luis y St Paul.
En esta zona también se conservan diversos restos medievales como las murralas de Felipe Augusto y la que se creía la casa más antigua de París, en el número 5 de la rue Volta. Es una casa medieval con la fachada inclina muy curiosa. También hemos visto el árbol más antiguo de París, un robinier de 1602.


Para finalizar una parada en el archivo nacional antes de dirigirnos a la isla de San Luis e isla de la Cité. Bonitos paisajes desde sus puentes.


Hemos disfrutado del ambiente por la zona de Notre Dame, el Hôtel de Ville y el barrio latino y de allí a casa a descansar, preparar la cena y dirigirnos a la zona de la Torre Eiffel para recibir el año nuevo que ha sido pasado por agua.



Exquisito pastel gourmandise de framboise

El día de Nochevieja el metro es gratis desde las 17h hasta las 12h del día siguiente.Cuando lo hemos cogido iba bastante lleno. En su recorrido hay un tramo que es al aire libre a cierta altura por lo que íbamos viendo la gente en sus casas cenando, bailando y preparándose para salir.  Al bajar en la estación de Bir Hakeim había muchísima gente vendiendo champán, puestos de comida y mucha .más gente por la calle. Nos hemos quedado junto al Sena al lado de un grupo de italianos y portugueses y desde ahí hemos visto iluminarse la torre cuando han llegado las 12h (sin cuenta atrás ni nada) y unos pocos fuegos de particulares. Eso sí hemos brindado con champán como los franceses y nos hemos deseado un feliz año!





A la vuelta viendo la cantidad de gente que había y a pesar de la lluvia, hemos decidido ir a casa caminando.