viernes, 26 de junio de 2015

Crónicas de Japón, los protagonistas

Una buena amiga me dijo que cree que las cosas siempre suceden por algo. Hoy, por fin sentada en el avión de Singapore Airlines con destino a Los Ángeles, llorando pero bajito para que nadie me oiga, recuerdo sus palabras y pienso que tiene razón.

Esta es la larga historia de nuestros 32 días en Japón. No es una historia de lugares, de ciudades o paisajes, es una historia de personas. Por eso antes tengo que introducir a los “protagonistas”.
Nuestro siguiente destino después de China era Japón, ese país maravilloso que nos encantó la primera vez y al que prometimos que volveríamos.

Protagonista número 1: Kasumi, una japonesa muy española

Cuando en 2012 volvimos de nuestro viaje por Japón, estaba tan entusiasmada que busqué por internet una amiga japonesa para aprender japonés. Y encontré a Kasumi. Ella estaba estudiando español por su cuenta. Desde julio de 2012 nos enviamos periódicamente correos electrónicos contándonos sobre nuestras vidas. Ella habla y escribe muy bien español, pero yo tengo que confesar dejé mis deberes de lado y no aprendí nada de japonés  :( , por eso nos escribimos en español.
Con Tomohiro, Tomonagi, Kasumi y Serena.

A Kasumi y a su marido Tomohiro les gusta mucho España. Estuvieron la primera vez hace unos 10 años y volvieron otras dos veces en 2013, entonces acompañados por su adorable hijo Tomonagi.
Nos conocimos personalmente en marzo de 2013 en Barcelona y volvimos a vernos en la Nochevieja de 2013, en Zaragoza. Ese año celebramos el final de año junto con nuestra familia. Fue un día especial y lo pasamos muy bien. Entonces comprendí que la familia Miyazawa era una familia encantadora. Con una mente muy abierta, dispuestos a disfrutar al máximo de sus días en España, a convivir con nosotros, a participar en todas las actividades posibles, llenos de entusiasmo y felices con cada cosa nueva que descubren. Su hijo Tomonagi nos dejó sorprendidos. Un niño que entonces tenía 8 años y sin ningún miedo ni vergüenza, que lo pasó genial jugando al bingo y soplando el matasuegras con Jesús, el padre de Alex : )


La razón de visitar Japón y nuestro plan inicial

Pero esta vez teníamos una razón mucho más importante para visitar Japón, queríamos visitar a nuestros amigos y conocer a su hija Serena, que ha nacido en febrero de este año.

Kasumi vive en Sapporo, en la isla de Hokkaido, que está al norte de la isla de Honshu, la isla más grande de Japón donde se encuentran Tokio, Kioto y Osaka.


La idea inicial era estar 15 días en Japón, porque el alojamiento es muy caro y no podíamos permitirnos más tiempo. Pero empezó a vislumbrarse la idea de estar un mes. Para conseguirlo escribimos a muchos hostales donde ofrecen alojamiento gratis si trabajas allí 3 horas al día limpiando. Era nuestra esperanza para pasar más tiempo en Japón, pero todos nos dijeron que no tenían sitio salvo en Kioto, que sólo tenían trabajo para una persona.

Tristes porque no íbamos a poder estar más tiempo en Japón, buscamos alguna persona de Couchsurfing que al menos nos alojase unos días. No nos importaba no ver templos, ni monumentos, queríamos conocer más de cerca la vida japonesa, convivir con su gente y ver su día a día.

Protagonista número 2: Aoki san

Como íbamos a ir a la isla de Hokkaido, nos centramos en buscar algún couchsurfing allí. Sabíamos que Kasumi estaría muy ocupada con Serena y tampoco queríamos molestarles por muchos días. Entonces encontré el perfil de Aoki san, que vivía en un pequeño pueblo de la costa de Hokkaido, a 180km de Sapporo. 
Aoki san.
Cuando leí la primera frase de su presentación supe que iba a ser una persona muy interesante, y no me confundí. Decía algo así como “quiero hacer muchas cosas buenas antes de ir al cielo”. Sólo una persona única escribiría eso. Contactamos con él y lo que en principio iban a ser dos días, luego fueron 4 y al final 3 semanas. Posiblemente una de las mejores experiencias de este viaje, y sin duda, la de mayor valor humano para mí. Pero esa historia la contaré más tarde.

Protagonista número 3: Gunji Katsumi (Popo Gunji) 

Después de estar Sapporo pensábamos pasar unos días en la fascinante ciudad de Tokio, mi ciudad preferida en el mundo!

Allí aprovecharíamos a ver a Gunji Katsumi, que conocimos en Mc Leod Ganj (India) y con el que tuvimos una charla tan interesante, que nos dejó muy marcados. Después de seis meses desde su encuentro, teníamos ganas de contarle cómo habíamos cambiado y lo que habíamos vivido.
Con Popo Gunji en India.

Visita a Hokkaido

Volamos directamente de China a Osaka y desde allí a Sapporo. Desde la ventana del autobús reconocí a Tomonagi que nos saludaba dando saltos, con un abanico en la mano. El abanico era un regalo para nosotros donde Kasumi había escrito nuestros nombres. Otro delicado detalle de Kasumi. Son preciosos todos los regalos que nos hace, siempre tan bonitos, con tanto gusto y tan personales. 
Y nosotros, con un pato laqueado de un kilo en la mochila, jeje. No recordé preguntarle si lo comieron ya.
Bonitos detalles 

Conocimos a la preciosa Serena, que hace gala de su nombre y es una bebé tranquila, que casi no llora y come muy bien.


Serena preciosa con el trajecito del Real Zaragoza.
Comimos un delicioso ramen que nos sentó divinamente, visitamos la fábrica de Sapporo y pasamos la tarde del domingo jugando a veísbol con Tomonagi y Tomohiro, probando la cometa, charlando, jugando con Serena,….
En la fábrica de cerveza Sapporo.
Todas las comidas que nos prepararon, espectaculares. Nos hicieron sentir realmente a gusto, mejor que en nuestra propia casa (bueno, en la que teníamos antes).
El desayuno: tofú, arroz y miso. Sano y delicioso.
Pero eso no es todo, porque además pudimos ver cómo se vive en un barrio residencial de Japón, cómo van al trabajo, qué sistema tan diferente al nuestro tienen para recoger la basura, cómo es el baño en una casa japonesa, cómo es dormir en un futón o cómo son los juegos de Tomonagi con lo que nos lo pasábamos genial, porque eran muy, muy divertidos incluso para gente más mayor como nosotros.

Celebrando mi cumpleaño dos días antes con una tarta muy rica.
Fue muy gracioso ver la cantidad de detalles españoles que decoran la casa de los Miyazawa, donde no falta el aceite de oliva virgen y un jamón en su correspondiente en el jamonero.












El lunes visitamos con Tomohiro la pista de salto de ski de Sapporo y su museo, uno de los más divertidos que hemos visitado en nuestra vida, donde puedes participar y competir en un montón de simuladores de deportes, como salto de ski, patinaje, esquí de fondo.






Fue un gran detalle que Tomohiro, a pesar de que tiene muchísimo trabajo y llega a casa muy tarde, ese día tenía fiesta por la mañana y lo dedicó a pasarlo con nosotros.



Por la noche cocinamos salmorejo, tortilla de patatas y bizcocho de chocolate para dar un toque más español a la cena. A Tomonagi le encantó el salmorejo.
Con la tortilla de patatas.
Probando el bizcocho de chocolate.
Nos despedimos de la familia Miyazawa muy, muy felices de haber pasado esos días con ellos y con la esperanza de vernos muy pronto.

Desde Sapporo cogimos un autobús que nos llevaría hasta Kotanbethu para pasar unos días con Aoki san.

Continuará en la siguiente crónica.

martes, 16 de junio de 2015

Algunas señales de vida desde Japón

Hace mucho tiempo que no escribimos y nos han pasado muchísimas cosas desde entonces. Experiencias maravillosas y otras no tantas.
Seguimos en Japón porque tuvimos algún problema con la aerolínea para volar a América, que era nuestro siguiente destino,
Espero, con un poco de tiempo, poder resumir aquí nuestras increíbles experiencias en nuestro amadísimo Japón. Hemos conocido a gente extraordinaria, y gracias a ellos podemos seguir aquí unos días más hasta que solucionemos nuestro problema y decidamos qué hacer.

La primera vez que visitamos Japón nos quedamos encantados por todos los lugares bonitos que vimos y por la sociedad japonesa. Pero esta vez hemos tenido la grandísima suerte de poder convivir con nuestros amigos y conocer de cerca la sociedad japonesa. Hemos aprendido tantísimas cosas sobre Japón que nos sentimos verdaderamente afortunados a pesar de la mala experiencia que contamos más abajo.



De momento copio aquí cuál fue nuestro problema, que ahora estamos tratando de solucionar con la aerolínea y pongo algunas fotos para que sea más amena su lectura :)

Hola,
Queríamos escribir aquí para contaros cómo estamos y qué nos pasó, ya que algunos de vosotros estáis preocupados por nuestra situación.
Esto es lo que ocurrió.
Día 05/06/15
El día 5 de junio teníamos que volar desde Tokio a Los Angeles con Singapore Airlines.
Después en Los Angeles, teníamos que coger otro vuelo hasta Cancun (Mexico) con Delta Airlines.
Nuestra idea era viajar por tierra desde México a Panamá, y desde allí coger un vuelo a Sudamérica.
Habíamos solicitado por internet el ESTA (la autorización para viajar a USA y permanecer allí por un tiempo inferior a 90 días).
Cogimos el tren Narita Express y no sabemos qué ocurrió pero se retrasó 40 minutos, por lo que llegamos con poco tiempo al aeropuerto.
Cuando llegamos al mostrador de Singapore Airlines, nos preguntaron si teníamos un vuelo desde México a otro país. Les dijimos que no, que queríamos cruzar a Guatemala por tierra. Entonces nos preguntaron si teníamos un vuelo desde Guatemala a otro país. Les contestamos que todavía no. Y nos preguntaron si teníamos un vuelo para España. Les volvimos a responder que no.
Entonces nos explicaron que cuando tienes un permiso como el ESTA, necesitas demostrar que en 90 días vas a dejar el país y los países adyacentes como México, Cuba, Canadá, Las Bahamas, Haiti, y una larga lista de países cercanos a EEUU. Por eso necesitábamos un vuelo desde otro país diferente a los incluidos en la lista. Nos imprimieron un papel con la lista de esos países y nos cambiaron el vuelo para el día siguiente.











A continuación fuimos al mostrador de Delta Airlines y pedimos que nos cambiesen el vuelo de Los Angeles a Cancún para el día siguiente. Tuvimos que pagar más de lo que nos costó el primer vuelo, pero lo pagamos.
Esa noche dormimos en el aeropuerto.
Día 06/06/15
Por la mañana compramos por internet un vuelo de Panamá a Colombia, para volar en agosto. De este modo podíamos demostrar que dejábamos USA y los países adyacentes en menos de 90 días.
A las 16h fuimos al mostrador de Singapore Airlines. El vuelo salía a las 19:15h. Les enseñamos nuestra documentación con todos los vuelos que compramos. Revisaron la documentación y nos dijeron que no sabían si podíamos volar, que necesitábamos un vuelo de salida de México. Pero eso no era lo que nos habían dicho el día anterior. Les pedimos por favor que nos dijesen si podíamos volar o no. Si no podíamos, aún teníamos tiempo para comprar un vuelo de salida de México.
Nos dijeron que esperásemos que estaban estudiándolo. Nos hicieron esperar 2 horas y media sin saber si podíamos volar o no. Pedimos cuatro veces que la responsable hablase con nosotros y nos explicase si podíamos volar o no.
 A las 18:30h vino a hablar la responsable con nosotros y nos dijo que no necesitábamos un vuelo de salida desde México para poder volar. Intentamos comprarlo en ese momento en internet pero no nos dio tiempo. Al final, tras ver a Rebeca llorar y llorar nos dijeron que quizás podíamos volar y explicar en Los Angeles al oficial de inmigración nuestra situación. Pero si no nos daban autorización podrían obligarnos a comprar un vuelo para España en ese momento y dejar los Estados Unidos. No quisimos arriesgarnos y decidimos no volar.
Nos habían hecho pagar de nuevo el vuelo Los Angeles-Cancún y comprar el de Panamá-Colombia para nada. Así que perdimos un total de 8 vuelos (4 por persona).
Pasamos la segunda noche en el aeropuerto. No sabíamos qué hacer. Habíamos perdido mucho dinero.
Día 07/06/15
Nuestros amigos japoneses Kasumi y Aoki nos ofrecieron su ayuda. Aoki nos dijo que podíamos volver a su casa. Como no teníamos claro si volver a España o continuar, decidimos volver a Kotanbetsu, donde nos habían tratado tan bien y donde Aoki-san nos ha acogido y cuidado de nosotros.
Pasamos la tercera noche en el aeropuerto y compramos un vuelo desde Tokio a Sapporo para el día siguiente.
Día 08/06/15
Por fin pudimos abandonar el aeropuerto de Narita y volver a Kotanbetsu con Aoki-san. Nunca podremos agradecerle suficientemente  todo lo que está haciendo por nosotros. También queremos agradecer a Kasumi su ofrecimiento de ayuda y preocupación por nosotros.
Aquí estamos muy bien, intentando ayudar a Aoki-san en lo que podemos, pero aún no sabemos qué hacer.  Estamos luchando con Singapore Airlines para que nos compense de alguna manera.








Sabemos que el primer día el problema fue nuestro por desconocer los requisitos que debíamos cumplir para volar. Pero el segundo día, no pudimos volar por la información errónea que  Singapore Airlines nos dio.